Kilimanjaro


El monte Kilimanjaro es el techo de África con sus 5895 metros de altitud. Se trata de un estratovolcán formado por tres conos volcánicos, Shira, Mawenzi y Kibo. Las ascensiones se suelen hacer con guías y porteadores siguiendo varias rutas. Si os interesa, podéis leer más en mi reseña montañera del Kilimanjaro por la ruta Machame.

La subida al Kilimanjaro por la ruta Machame se suele realizar en cinco o seis días y ofrece una buena oportunidad para disfrutar de la vegetación de la cara sur, que se distribuye en zonas climáticas según la altitud.

La zona más baja, la sabana, alcanza hasta algo más de los 1000 metros de altitud y no forma parte de la ruta en sí, ya que se suele atravesar en coche o autobús hasta el punto de inicio en la puerta Machame.

Por encima de la sabana está el bosque tropical bajo, formado por árboles de los géneros Croton y Calodendrum hasta los 1800 metros de altitud. En la cara sur, este bosque ha sido ampliamente reemplazado por cultivos de café y plataneras, que es lo que vamos a ver según nos desplacemos en coche hasta la puerta Machame. El bosque original ha quedado relegado a los barrancos.

Entre los 1800 y los 2500 metros de altitud está el bosque tropical montano de Cassipourea en la cara norte y cánfor (Ocotea usambarensis), Agarista salicifolia y Syzygium guineense en la cara sur.

Desde los 2500 hasta 3200 metros de altitud encontramos los bosques de niebla con la conífera Juniperus procera en la cara norte. En la cara sur, Podocarpus latifolius reemplaza a O. usambarensis, junto con Hagenia abyssinica y Prunus africana. En estos bosques, la humedad alcanza su máximo y hay numerosas especies de helechos y plantas epífitas.

Por encima de los 3200 metros entramos en la zona subalpina ocupada por brezos (G. Erica), que ocupa parte del límite superior del bosque de Podocarpus al reemplazar dichos bosques tras los incendios. Los bosques de Erica silvatica dominan el paisaje y son reemplazados por Erica arborea y otras especies arbustivas en las zonas aclaradas.

Por encima de los 4000 metros está la zona alpina baja con especies de compuestas con forma almohadillada de los géneros Helichrysum y Senecio, acompañados por gramíneas. En los barrancos crecen los senecios gigantes (Senecio kilimanjari) y las lobelias (Lobelia deckenii).

Por encima de los 4500 metros está la zona alpina, en la que la vegetación es muy escasa, tanto que solo se han localizado pocos individuos de especies como Helichrysum newii asociados a fumarolas.

La bajada se realiza por la ruta Mweka, que nos ofrece la oportunidad de volver a pasar por las zonas climáticas del Kilimanjaro, ahora en sentido descendente.